Digamos NO a la Corrupcion!

En Honduras "Somos Diferentes"

...un pais con gobiernos comprometidos donde la corrupción campea en todos los ámbitos de la sociedad y el crimen opera impunemente en complicidad con la policia y los organos de justicia, una sociedad controlada por unos pocos grupos economicos y manipulada por un terrorismo mediatico sin precedente.


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sábado, 17 de mayo de 2008

Caso No. 7495672 - Raul Valladares


Este Señor se llama Raúl Valladares y es secretario privado, asesor (no me pregunten en que), ministro sin cartera y otras yerbas del Excelentisimo Sr. Presidente de la República de Honduras el Ganadero Don Manuel Zelaya Rosales
Estimado lector para que no digan que en este blog solo nos dedicamos a atacar al gobierno y los periodistas, les voy a dejar sacar sus propias conclusiones, solo quisiera hacerles una pequeña pregunta:
Se imaginan usted ganando el 20% de comision por toda la publicidad del gobierno?



Viva la Corrupcion en Honduras!

martes, 13 de mayo de 2008

Complicidad entre el poder y los medios de comunicacion *

En los últimos veinte años de período constitucional se impuso la idea de que las percepciones públicas con respecto a los gobiernos se moldean a través de los medios y los periodistas. No son las obras, sino las noticias las que califican el quehacer gubernamental. De hecho, las distintas formas de injerencia o manipulación en la información pública se institucionalizan, se vuelven rutinarias, "normales". Desde esa visión, los periodistas y sus medios son los responsables principales de propiciar una mala o una buena imagen del país, tanto a lo interno como a lo externo. Además, en la medida en que, ya constituidos en poder, los políticos se alejan de las necesidades del electorado y hacen del incumplimiento a las promesas electorales una rutina, acuden a más mecanismos sustitutivos de representatividad para dar una suerte de legitimidad de prensa a sus gestiones. Cabe destacar que el carácter presidencialista de los regímenes hondureños ha favorecido una corriente periodística que trafica con su cobertura. La idea es que la opinión pública no juzgue resultados, sino que crea en el discurso oficial.

Cuando nos referimos al "poder", hablamos del Estado, de los partidos políticos y de la élite político empresarial del país. Bajo esa perspectiva, los medios de comunicación en Honduras representan un poder en si mismos, pero se constituyen a la vez en un instrumento del poder de terceros. Esa es la clave fundamental para entender todo el entarimado de la prensa hondureña. El "poder propio" y el "poder de otros" se alimentan a si mismos, en un típico círculo vicioso. Los "medios" seducen a la vez que se dejan seducir, con mecanismos de acercamiento a los poderes político y económico que evolucionan conforme
las demandas del "mercado".

Resulta curiosa la capacidad de adaptación que tiene el periodismo venal hondureño respecto a los cambios de gobierno. Las oportunidades de acceder a privilegios no se cierran con cada relevo, sino que se abren, aunque el partido que gobierne no sea el mismo. Cada gobierno hereda al otro sus contactos o sus planillas con los periodistas. Los políticos están conscientes que las críticas periodísticas que pudieron recibir en sus campañas no respondían a argumentos, sino que a la falta de control de las mismas, y rápido advierten que el tono agresivo de varios ataques públicos responde a una fase de ablandamiento para llamar a negociar, lo que en el argot de los periodistas se conoce como "ladrar y morder". Aunque los intereses y las circunstancias pueden cambiar, la corrupción es el hilo de continuidad entre el poder y la prensa, bajo el criterio de que la "buena prensa" es la prensa amiga.

En los últimos años se ha creado un mercado de servicios menos improvisado o artesanal entre poder y prensa con cotizaciones diversas en el manejo de la información. Se comenzó a cobrar por "ocultar", "divulgar", "omitir", "desinformar", "opinar", "preguntar", "repreguntar", o simplemente por "callar". Un chiste común en los círculos periodísticos hondureños cuenta que un ministro ofrece pagarle a un comentarista por la redacción de un editorial y éste le pregunta: "¿lo quiere a favor o en contra?".

La búsqueda de la "credibilidad" no se basa en respetar las normas éticas o técnicas del periodismo, sino en desarrollar un "populismo" informativo, que mezcla el amarillismo, el sensacionalismo y hasta cierta dosis de asistencialismo hacia el público receptor. Esa actitud se vuelve más notoria en aquellos periodistas con espacios de cobertura más reducidos, obligados a magnificar sus medios. Sus preocupaciones no tienen nada que ver con la consolidación de un Estado democrático, se reducen a cuestiones pecuniarias y a compromisos de construcción de imágenes, nada más.

La utilización de los espacios de un medio para fines personales siempre deja pistas o evidencias (carros o casas nuevas y de lujo, sueldos que no se cobran sino que se capitalizan en la cooperativa de la empresa, o demasiada insistencia en publicar a determinadas fuentes), pero no son objeto de fiscalización por parte de los propietarios de los medios. El sistema funciona tan bien que el periodismo al que se vigila es al honesto, no al corrupto.

Los propietarios de los medios suelen legitimar y sacar provecho a ese sistema puesto que los propios "ejecutivos" les sirven para negociar con el poder cuando solicitan favores directos o indirectos. El periodista honrado puede ser rentable al medio donde trabaja, pero el periodista corrupto es rentable al conjunto de intereses empresariales del dueño del medio. Si a un dueño le toca decidir entre uno y otro, suele quedarse con el segundo.

* Tomado de Libro Prensa y Poder Por Thelma Mejía

sábado, 10 de mayo de 2008

Caso No. 6647319 - Renato Alvarez

Cuando escribí el titulo no sabia si darle candela a este sujeto maligno pero despues de analizar la situación caí en la conclusión que este "señor" es digno de lastima, durante años se ha subido a un pedestal del que nadie lo puede bajar, alguna vez pensé que el Señor de la Televisión era dueño de la verdad sin embargo es Renato quien se ha autodenominado "Dueño de la Verdad Absoluta", parece que no le dio ningún escarmiento la jodida que le pego Carlos Flores cuando siendo esbirro a sueldo de los ladronísimos Hermanos López lo hizo despedir y se tomo el costo de llamar a todos los medios de comunicación para que no lo contratasen.

Este duendecillo perverso es ahora presentador de noticias en Televicentro donde el "Sr. Ferrari" lo utiliza para desinformar a la opinión pública emitiendo juicios y opiniones malignamente manipuladas que solo RENATO en su explicita ignorancia de pensamiento, asume como la opinión del público en general. Escondido detrás de las faldas del mayor manipulador de información que existe en Honduras se dedica a distorsionar las noticias y a vender la "fuerza" de manipulación de masas que representa Televicentro.

Me parece ridículo que este sujeto invite personas a “su programa” solamente para escuchar a Renato en sus peroratas interminables donde los invitados muchas veces no pueden hablar o desarrollar su idea porque Renato siempre habla de mas, o habla lo que le conviene a su patrocinador o patrocinadores, no escucha y la mayor parte del tiempo no entiende lo que sus invitados tratan de decir, eso si, hace mas poses que una modelo de Oscar de la renta, hasta en esto le quito el puesto a Salvador Nasralla.

Un ejemplo fue la comparecencia hace unos días de la banda de los cuatro (Micheletti, Saavedra, Irias, Etc) en su programa, donde se DEMUESTRA la impresionante experiencia en manipulación y desinformación mediática de este individuo que ha sido acusado y condenado por difamación mas de una vez y no esta preso por el apoyo velado de Rafael Ferrari.

RENATO presento a Roberto Micheletti como el paladín de la justicia y el estado de derecho (deberíamos quitar la estatua de Morazán para poner a Micheletti) poco falto que se tirase al suelo a besarle los zapatos, haciendo caso omiso los hechos reales que han llevado a esta crisis como por ejemplo la irrazonable postura de Micheletti quien alega no puede violar la constitución por los fiscales sin embargo si la a violado y en múltiples ocasiones en su propio beneficio.


Ultimamente se ha dado a la tarea de atacar a las entidades cristianas denominandolas de "Turbas" y "Fundamentalistas peligrosos", Aun no sabemos cuales son los propósitos reales de este señor al tergiversar los hechos alrededor de esta lucha, para mi muy justa, de los fiscales en huelga de hambre y el apoyo que han recibido de las Iglesias Cristianas y su maximo lider Dr. Evelio Reyes, aunque casi puedo asegurar que es la línea de que le impone Ferrari, quien dicho sea de paso es el que mas se beneficia de los circos que montan nuestros políticos de patio con toda la propaganda que trasmite en sus medios de comunicación.

jueves, 8 de mayo de 2008

Tecnicas de la Desinformacion - Introduccion

Hoy en día la opinión pública constituye un elemento fundamental para la estabilidad o inestabilidad del sistema. Y en una sociedad mediática “la opinión pública se forma día a día mediante el continuo bombardeo de los medios de comunicación. Será verdad lo que éstos tengan por verdad. Lo que no está en la prensa no existe, y lo que existe es sólo bajo la forma en que en ella aparezca.” La importancia de los medios da lugar, por una parte a su fuerte control por los poderes pero, al mismo tiempo, a la necesidad de que este control pase desapercibido para mantener la apariencia de libertad de información, imprescindible para que se pueda considerar una sociedad como democrática. Un tercer aspecto es el hecho de que la mayoría de los medios sean empresas, de lo que se derivan objetivos comerciales que también van a influir en su línea informativa. El resultado de la conjunción de estos tres objetivos es la configuración de un sistema de manipulación amplio y sutil, a veces contradictorio, pero que en general más que informar pretende imponer una realidad a través de opiniones y valoraciones presentadas como verdades incuestionables.
La subjetividad es inevitable en cualquier producto cultural por lo que, incluso pretendiendo dar una visión neutra e imparcial de la realidad, esta nunca podrá ser totalmente objetiva. La mejor manera de aproximarse a la objetividad es mostrando la realidad desde diferentes puntos de vista, recogiendo información sobre un mismo tema a través de fuentes distintas y en diferente posición sobre el mismo. Pues es precisamente en este punto donde reside un primer y fundamental elemento de manipulación de los medios: su pretensión de objetividad, el engaño de ofrecernos su visión de la realidad como si se tratara de la realidad misma, y ocultando siempre qué intereses defienden. Para hacer una lectura crítica de la información, supuestamente objetiva, es fundamental conocer los intereses a los que responden quienes te ofrecen esa información. La “realidad virtual” construida por los medios es pues parcial y sesgada. Generalmente estos dan cobertura y prioridad a los puntos de vista de los que ostentan los poderes político y económico (empresas, grandes partidos políticos, gobierno, grandes sindicatos, etc.) en cambio la visión, valoración, opiniones e intereses de los jóvenes, ancianos, trabajadores, enfermos, estudiantes, presos, mujeres, inmigrantes, administrados, organizaciones populares,... son casi siempre silenciados, marginados o deformados.
La desinformación siempre es sistemática, preparada y diseñada de manera consciente y controlada. La complejidad del proceso de elaboración de la información, y el basto campo de donde se puede recopilar hace que muchas veces la desinformación sea fruto de la incompetencia del/a periodista por desconocimiento de un tema, por falta de tiempo y espacio, por sus prejuicios o los del/a redactor/a, por aplicar esquemas de trabajo demasiado simplistas o sensacionalistas, etc. Pero, qué duda cabe, en muchos otros casos existen campañas de desinformación que responden a intereses económicos o políticos claros, del medio o de los grupos empresariales que lo financian y sostienen.
La gran mayoría de las noticias son distribuidas a traves de la radio y television local. Éstas desde un principio seleccionan una pequeña parte siendo el 90% por ciento de la información rechazada. Es decir, que lo que se pone en nuestro conocimiento es sólo una pequeña fracción de lo que ocurre en el pais. Se hace necesario por tanto conocer qué criterios de selección son usados para la discriminación de información y a qué intereses pueden responder. No olvidemos que la mayoría de estas radioemisoras y televisoras están en manos de grupos de mucho poder político, que además suelen estar estrechamente vinculadas a importantes grupos financieros en contacto directo con los gobiernos de turno. Lógicamente, no tienen interés en que se produzcan cambios sociales ni por supuesto en dar a conocer noticias y situaciones que pongan de manifiesto los peligros y aspectos negativos del sistema o cuestionen su validez. Pero no sólo estas empresas influyen en la información (son sólo el primer filtro) sino que también lo hacen los bancos que financian los medios de comunicación, las corporaciones que poseen dichos medios, las empresas que tienen acciones o que sustentan el periódico mediante la publicidad. Y no se trata sólo de empresas: por ejemplo, el mismo Estado hondureño es el anunciante que más dinero aporta a los medios nacionales, en concepto de publicidad (pagada con dinero público); de ese modo indirecto puede “castigar” o “premiar” a los medios adversos y a los afines.
Finalmente, la misma línea ideológica de los periodistas y redactores, es decir: sus prejuicios, su corporativismo, su excesiva especialización, su fidelidad empresarial y su tendencia hacia la autocensura influyen también en la orientación de la información. La desinformación procede pues de numerosos filtros y sesgos, sin que ninguno de ellos en particular, sino todo el proceso sea la causa de que la información nos llegue manipulada y deformada, e incluso a menudo conscientemente tergiversada. Pues no sólo en el qué se publica, sino también en el cómo se publica está la desinformación. De vez en cuando aparecen noticias críticas y discordantes en los medios. Pero por regla general no suponen más que “fisuras controladas” que dan credibilidad al medio dotándole de una apariencia plural e independiente, y que son sobradamente contrarrestadas por un aluvión de información de signo contrario (que responde a los diversos intereses de poder) o por una presentación que les imprime un carácter lejano y anecdótico. Además, la mayoría de esta información discordante, realmente crítica, aparece en forma de opinión (columnistas, “cartas al director”, etc.), lo cual relativiza su importancia.
Este dossier no se va a centrar en las causas u orígenes de la desinformación (estructura empresarial del proceso mediático, intereses político-económicos, etc.) sino en las formas en que se lleva a cabo esa desinformación sobre el papel, bajo la aparente objetividad y exhaustividad del periódico.
Las técnicas de manipulación que se recogen aquí son sólo algunas gotas de agua de toda una corriente que tergiversa la realidad. Pero aún así, consideramos importante aprender a defendernos de los medios, a mirar lo que hay detrás de su fachada (leer las noticias “del revés”) para, al fin y al cabo, plantearnos ya la exigencia y la necesidad de tener una información al servicio de nuestros intereses, y no en contra de ellos.
El presente dossier está estructurado en tres partes. En la primera nos centramos en cómo se organiza y jerarquiza la información en un periódico (secciones, extensión,...), el contexto en el que se presenta la noticia y como se ordena ésta. En la segunda parte analizamos el lenguaje escrito, fotográfico y estadístico, es decir la forma en que se nos presenta la noticia, el estilo narrativo, el uso de comillas, adjetivos, etc. Y en la tercera y última parte del trabajo estudiamos el contenido de las noticias: su procedencia, su falsificación, los temas que tratan, los que son excluidos y los que son sobredimensionados.

Tipos de corrupcion en el periodismo

La corrupción por seducción

En tiempos de las dictaduras militares, algunas cosas eran más claras; al menos se sabía que los militares odiaban la verdad y odiaban a los periodistas que buscaban verdades en los pasillos del poder para trasladarlas al pueblo. Los militares no tenían amigos entre los periodistas, ni los periodistas se podían dar el lujo de ser "comensales de Palacio".
En los tiempos de los “estadistas” ya no se persigue a la prensa. Ya no hay cárcel para los periodistas; al contrario, son buscados, se los rodea de halagos y adulos, se les hace partícipe de los problemas insolubles de Gobierno y miembros del círculo de conocedores de los secretos del poder.
Los periodistas "prestigiosos" son bien informados y se convierten rápidamente en celebridades. Aquellos que incomodan, son excluidos del círculo, quedan desinformados y, a la larga, "desprestigiados". Ya no es necesaria la cárcel para los periodistas indeseables, basta para ellos el olvido.
La fórmula de conquistar a los periodistas con halagos no es utilizada únicamente por los gobiernos, también se valen de ella las instituciones y las empresas. Es la fórmula que usa el poder para convertir a los periodistas en cómplices de sus objetivos.
Los pocos periodistas que sobreviven a las lisonjas del poder y a las vanidades de la estelaridad, alcanzan liderazgo intelectual y autoridad moral, su trabajo adquiere solidez y credibilidad, pero los demás se deshacen con los halagos y devienen en propagandistas de los gobiernos y panegiristas de los figurones de turno.

La corrupción por perversión

En los manuales resulta muy clara y simple la definición del rol del periodista, pero la vida real plantea siempre situaciones inéditas y el poder ha descubierto las fórmulas para pervertir los objetivos fundamentales.
Desde el punto de vista de los gobiernos el problema es lograr aquiescencia de los gobernadores y para ello les conviene exponer los logros y ocultar los errores.
Pero el periodismo se ocupa de lo contrario. Lo que funciona bien, lo que puede concebirse como normal, no llama la atención del periodista; lo que funcional mal, aquello que se sale de la regla y la norma es lo que el periodismo concibe como noticia potencial.
Cuando los gobiernos, las instituciones, las empresas y los políticos empezaron a contratar a periodistas para la tarea de relacionadores públicos, desnaturalizaron los objetivos del comunicador y empezaron a corromper a los periodistas al pervertir sus fines.
El relacionador público se ocupa generalmente de cultivar la buena imagen de la persona o de la institución ocultando lo negativo y exponiendo lo positivo, manipulando la información, construyendo una verdad.
Pero el periodismo busca más bien revelar, descubrir, exponer lo que está oculto, lo negativo, lo anormal. En este sentido el relacionador público y el informador trabajan a contrapelo, van en contravía. El periodista de instinto y vocación siempre estará como "la espina en la carne" cuando se ve obligado a ejercer como relacionador público.
Los periodistas tenían claro su papel cuando estaban como mediadores entre el poder y el pueblo. Cuando la mediación se realiza a través de la empresa de comunicaciones: el periodista acomodó su papel al exigir a la empresa un marco de libertad, un código de ética y el respeto al ejercicio profesional. El problema se complica cuando aparecen otros mediadores entre el poder y la empresa de comunicaciones; los expertos en imagen, en políticas de comunicación y en relaciones públicas que trabajan del lado del poder y pretenden manejar los medios a conveniencia del poder. Y todavía se complica más la mediación cuando por la vía de leyes de colegiación y ejercicio profesional se le asignan estas tareas al periodista.
Los profesionales de la imagen y de políticas de comunicación que trabajan para la política, se han convertido en algunos países, en instrumentos neutros de gobierno. La inestabilidad política les ha obligado a adecuarse a gobiernos de distinta ideología, diversos estilos y consistencias. Se racionaliza la situación señalando que se trata de un trabajo "profesional" que trasciende las veleidades de la política.

La corrupción por filtración

Buenas fuentes de información hacen buenos periodistas. Esta simple verdad esconde otra forma de corrupción relacionada con el poder.
Las fuentes informativas son buenas cuando están bien ubicadas y son importantes, es decir que son jefes, ejecutivos o agentes de prensa. El problema es que, con frecuencia, no se sabe quién se sirve de quién. El político cultiva al periodista dándole buenas informaciones que lo hacen destacar en el campo profesional. El periodista cultiva la fuente evitando críticas que pueden poner en peligro la confianza. En esta dinámica se desarrolla una relación íntima entre el periodista y su fuente.
El político que está en el poder y que tiene conocimiento y autoridad para filtrar informaciones, desgraciadamente, lo que busca es servirse del periodista dándole primicias a cambio de un buen trato, a cambio de la difusión de globos de ensayo y eventualmente a cambio de llanas mentiras.

La corrupción por imitación
Mientras más se degrada la política y se desprestigian los políticos, más imitadores tienen y entre ellos están los periodistas. Las relaciones del poder tienen entre sus desviaciones la alteración de los roles de los políticos y los periodistas.
Los políticos están fascinados con el rol de periodistas, los hay en la televisión, en la radio y en la prensa escrita.
Así mismo, los periodistas que eran los controladores de los políticos, se convierten en sus competidores y se lanzan a participar en la lucha electoral. A los políticos les fascina el periodismo porque sueñan con tener en sus manos el instrumento de publicidad de los medios masivos y porque envidian la popularidad positiva de las celebridades de la prensa. A los periodistas, probablemente les encandila la política como paso de la contemplación a la acción. El análisis, el diagnóstico, la crítica de los aciertos y errores pueden conducir a la ilusión de que ya tienen el secreto del buen gobierno, pero también esta forma de corrupción surgió desde el poder cuando los políticos llevaron a los periodistas a los equipos de gobierno como asesores o confidentes, primero y luego sirviéndose de la popularidad de las celebridades del periodismo para asegurar triunfos políticos, cuando empezaron a escasear los líderes; los políticos no son buenos en el periodismo. No buscan la verdad, porque creen que ya la tienen y no son libres porque dependen de sus partidos.
Tampoco los periodistas son buenos como políticos. Manipulan a las audiencias, caen en la auto presentación subjetiva y terminan haciendo demagogia barata.
Ahora que los políticos están acusando de corrupción a la prensa se hace necesario, en homenaje a los periodistas "caídos", advertir que son los mismos políticos los que, disfrazados de sirenas, se apostan en los recodos del camino de los periodistas.

domingo, 4 de mayo de 2008

Caso No. 4578609 - Esdras Amado Lopez Rodriguez

"Yo, EDRAS AMADO LOPEZ RODRIGUEZ, mayor de edad, casado y con tarjeta de identidad 0601- 1964-00483, en mi condición de ciudadano y de Periodista en el ejercicio de mi profesión, comparezco ante Usted a denunciar una serie de hechos que violentan mis derechos y libertades fundamentales como hondureño y que como periodista atentan contra la Declaración de Principios contenidos en la Ley de Emisión del Pensamiento."

Así reza el inicio de una denuncia hecha por Esdras ante el Comisionado de los Derechos Humanos como ultima acción para evitar la cárcel en una querella por difamación interpuesta por en aquel entonces Ministro asesor de Vivienda Jhonny Kafati a quien acuso publicamente de favorer sus empresas sin mostrar ninguna prueba al respecto.

Y es que para muchos periodistas hondureños la ley de emisión del pensamiento es una ley de una vía, es decir, solamente favorece sus intereses y los ciudadanos comunes y corrientes NO TENEMOS EL DERECHO de emplazarlos legalmente cuando nuestra honorabilidad, reputación y honestidad han sido puestos en tela de juicio, en la mayoría de los casos por un chisme infundado, campañas de desprestigio o por la simple necesidad de protagonismo y popularidad del periodista.

En Honduras no hay forma de defender nuestro derecho de inocencia contra estos periodistas infames sin que lo tilden de atentar contra la libertad de expresión, sin que se refugien detrás de una legalidad de conveniencia y escudados en el anonimato de la fuente de información se dedican a lanzar infundíos sin sustento para luego despotricar ante las cámaras y micrófonos de los medios de comunicación que están siendo atacados, amenazados o enjuiciados injustamente y despliegan en su defensa una impresionante red de organizaciones nacionales e internacionales a la que ningún juez se atreve a desafiar . La igualdad de la ley no funciona en el caso de la ley de emisión del pensamiento.

En el caso de Esdras la lista es infinita: Desde el primer caso cuando era reportero del noticiero Abriendo Brecha donde levanto una campaña de desprestigio contra un canciller de cual hasta tuvo el descaro de escribir un libro, pasando por la campaña que dirigió en contra de una cooperativa de ahorro, una de la mas importante del país, que casi le llevo a la quiebra al producir un pánico entre los ahorrantes que retiraron mas de 200 millones de lempiras en un solo día hasta la campaña de desprestigio que dedico a la primera empresa de telefonía celular la cual cancelo una vez que obtuvo jugosos patrocinios por parte de la misma.

Con el ascenso de Carlos Flores Facussé a la presidencia de la republica, Esdras se convirtió en flamante empresario de la televisión al recibir como dadiva gubernamental la frecuencia para la operación del canal 36 y habria que investigar de donde obtuvo los fondos para el terreno y el edificio donde funciona dicho canal, seria imposible que toda esta inversion haya salido de su salario como reportero en Abriendo Brecha, en el actual gobierno de Manuel Zelaya Rosales donde han sido evidentes sus conexiones con el secretario privado del presidente ,el periodista Raúl Valladares, es fácil ver como toda la publicidad pagada del canal 36 son anuncios del gobierno central y entidades autónomas además de las continuas invitaciones con todos los gastos pagados por parte de la presidencia para que Esdras acompañe a las numerosos delegaciones que viajan con el presidente.

En su afán de protagonismo Esdras dedica interminables horas de transmisión televisiva a temas de interés publico, denunciando hechos no sustentados o vertiendo opiniones estériles que nada abonan al interés nacional, es interesante ver en sus transmisiones como tergiversa descaradamente las declaraciones de los entrevistados o saca sus propias conclusiones a partir de mutilar o torcer la verdad acomodándola a sus intereses particulares, llegando incluso, al descaro de negar en vivo hechos evidentes y reales como por ejemplo su platica con Raúl Valladares donde trata de negar una conversación con este ultimo que le reclama por no defender al gobierno del cual Esdras también recibe, en otra conversación entre Marcelo Chimirri y el presidente Zelaya se evidencia como otorgan o cancelan contratos de publicidad a periodistas y medios de comunicación a cambio de “bajar” el tono o defender las posiciones gubernamentales.

El chantaje o extorsión periodística

Una de las características del periodismo hondureños es el número reducido de periodistas y propietarios de medios de comunicación que hacen de la información periodística un bien público al servicio del derecho a la información que merece todo ciudadano. Bien público implica que es de acceso universal, así sea administrado por un particular a diferencia de un bien privado que es de entera disposición personal.
Desgraciadamente, la corrupción de los propietarios de los medios y la tergiversación total de los principios profesionales ha hecho que la información periodística sea considerada un bien privado, sujeto a compra y venta del mejor postor, es decir se ha convertido en una mercancía sujeta a la oferta y la demanda.
Nunca faltarán los periodistas que “producen” noticias para su comercialización en el mercado, principalmente político. Pero, más grave que la mercantilización de la información periodística es la práctica del chantaje. El chantaje o extorsión periodística es la amenaza de difamación a la que se ve enfrentada cualquier persona y especialmente los funcionarios públicos. Y es que aquí surge una de las paradojas más inexplicables de las relaciones entre prensa y Estado. Pues para nadie es un secreto que el número, niveles y diversidad de los actos de corrupción dentro de la administración pública (ministerios, entidades autónomas, alcaldías, órganos de justicia, fuerzas armadas y policiales, entre otros más) es creciente y complejo.
En ese mar de apestosa atrocidad, surgen aficionados al periodismo, incluso periodistas “profesionales”, que aprovechan el inmundo y diversificado universo de las corruptelas estatales para obtener jugosos beneficios a través de la amenaza de difamación, el silencio cómplice o las “campañas” directas o indirectas de difamación, a fin de “quebrar la mano” de sus ocasionales víctimas escudados tras la libertad de expresión y la función de fiscalización y denuncia de la prensa, lo que encontramos es una enfermiza y descarada conciencia cínica que fluctúa temerariamente entre lo moral y lo inmoral liberados de todo tipo de escrúpulos, como los sicarios que atacan a plena luz del día.

sábado, 3 de mayo de 2008

El periodismo, una profesión desprestigiada en Honduras

Por su importancia y claridad doy copia integra a un articulo de la agencia EFE

Tegucigalpa. Agencia AFP. febrero 21, 2008

"Encontronazos entre gobierno y dueños de medios de comunicación, compraventa de información, chantajes y calumnias salpican a diario el ejercicio del periodismo en Honduras, una profesión cada vez más degradada, según los analistas. Existe "inquietud de distintos sectores sobre prácticas poco éticas de algunos periodistas y medios de comunicación, que estarían motivados por la defensa de intereses personales, económicos o para desprestigiar el honor de las personas", aseguró el relator especial para la libertad de prensa de la Organización de Estados Americanos (OEA), Ignacio Alvarez." El periodismo corrupto navega en un mar de impunidad en el país", denunció por su parte Carlos Méndez, coautor del informe "Honduras: prensa, poder y democracia" con Julieta Castellanos, la asesora hondureña sobre Gobernabilidad del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Según Castellanos, el "periodista ha tendido a suplantar a la justicia", antes de agregar que "hay mucho atropello de la prensa". A menudo, estas prácticas se ven favorecidas por los sueldos bajos, que en muchos casos se limitan al salario mínimo, a la "ignorancia" de la población y a "la alta concentración de los medios de comunicación en pocas manos", agregó por su parte el director del diario El Tiempo, en Tegucigalpa, Manuel Gamero."Hay múltiples maneras de ocultar la corrupción, pero una frecuente es disfrazar la opinión con noticias y eso permite que (el periodista) sea financiado", sostuvo Méndez. Según el investigador, los focos principales de corrupción se encuentran en la televisión y la radio. "Los grandes comunicadores con incidencia pública masiva en televisión y radio sí pueden ser registrados como los zares de la corrupción", aseguró. "El combate a la corrupción pasa por un cambio en el sistema de comunicación social", dice Gamero, cuyo diario consagra un espacio para "hablar legalmente" y aconsejar con la ley en la mano qué hay que hacer en caso, por ejemplo, de delito contra el honor, como la calumnia, la injuria y la difamación. Muchas prácticas del gobierno, que en el último año ha acusado en varias oportunidades a los medios de comunicación de ser demasiado críticos con sus políticas, contribuyen a aumentar la corrupción, según las fuentes consultadas.En el viaje que realiza el presidente Manuel Zelaya a España, dos periodistas de dos importantes emisoras de radio reciben viáticos del Estado, según ha publicado el gobierno en los principales diarios. Méndez asegura que las partidas "millonarias" que destina el gobierno para publicidad pretenden comprar "el silencio y acallar a los críticos". Honduras votó en 2007 la ley de Transparencia, que obliga a los tres poderes y a las alcaldías a hacer pública la información sobre titulares de puestos, salarios, funciones, proyectos, licitaciones y al poder judicial a colgar en su portal internet las sentencias. Vilma Gloria Rosales, presidenta de la organización no gubernamental defensora de la libertad de prensa C-Libre considera que, pese a no ser ideal, es un "mecanismo que puede contribuir a la transparencia" y hasta a un cambio de mentalidad en la política y en los medios de comunicación hondureños"

La lista negra

!ADVERTENCIA!

" LA INFORMACION DETALLADA AQUI ES DE CARACTER PUBLICO, ADEMAS RECUERDEN QUE SEGUN NUESTRA CONSTITUCION TODOS SOMOS INOCENTES HASTA QUE SE NOS COMPRUEBE LO CONTRARIO (AUNQUE DE SEGURO SON CULPABLES TOTAL O PARCIALMENTE), POR LO TANTO NO ME HAGO RESPONZABLE POR EL USO QUE USTED AMIGO LECTOR LE QUIERA DAR A ESTA INFORMACION. POR FAVOR NO SIGA EL EJEMPLO DE LOS PERIODISTAS CORRUPTOS Y FARSANTES DE LLAMAR AL AFECTADO PARA TRATAR DE SACARLE DINERO O UN CONTRATITO DE PUBLICIDAD A CAMBIO DE NO PUBLICARLO EN LAS NOTICIAS. TAMPOCO SALGA GRITANDO A LOS CUATRO VIENTOS Y CON SIRENA QUE TIENE UN "ULTIMA HORA ULLLLTIMA HORA!" PORQUE ESTA INFORMACION ES VIEJA, SIN EMBARGO DEBO ACLARARLES QUE NINGUNA DE ESTOS CASOS HA SIDO DESVANECIDO O RESUELTO POR LA PROCURADORIA GENERAL DE LA REPUBLICA"



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viernes, 2 de mayo de 2008

Y quien nos defiende de los medios de comunicación?

" no estoy seguro qué debemos temer más, una calle llena de los soldados que están afuera listos para el pillaje, o un cuarto lleno de periodistas que se utilizan para mentir". (Samuel Johnson)

" La Televisión miente. Todas las televisoras mienten. Mienten persistente, por instinto y por hábito. Una cultura de falsedad envuelve ese medio y los que trabajan allí en vivo, lo respiran y prosperan por él. No conozco ninguna área de la vida pública - incluida la política - más saturada por el cinismo profesional. (Matthew Parish. Periodista galardoneado con el Premio como Columnista del Año de la Presa Británica. Periódico Daily Mail. 1996)"

La democracia es una creación del ser humano, y como tal es imperfecta y fácilmente manipulable. Uno de los tantos problemas dentro de una democracia es el manejo de la información acertada y libre. Pero más grave aun es cuando la información es manipulada perversamente para cumplir con ciertos objetivos.

Dentro de un marco democrático actual es normal hablar del Poder Ejecutivo, del Poder Legislativo y del Poder Judicial. En democracias exitosas también incluyen "informalmente" un cuarto poder, el de los medios de comunicación masiva.

¿Pero por qué si se puede hablar de corrupción y de intereses particulares y predominantes en los gobiernos, no se puede decir lo mismo de los medios de comunicación sin que lo tilden de dictador o lo acusen de atentar contra la libertad de prensa?

Los medios de comunicación se han olvidado de su función primordial de educar e informar imparcialmente, esto paso a ser una tarea de segundo plano y se han convertido en Juez y parte, los medios de comunicacion son ahora tribunales sumarios donde se acusa, se defiende o se condena por simple presunción o conveniencia al servicio de algún interés particular.

Me pregunto ¿dónde está la crítica ideológica o política constructiva? ¿Dónde está la ética del periodista, dónde está la moral?